En Granada estudié el CAP (Certificado de Aptitud Pedagógica).
En Inglaterra impartí clases particulares de español e intercambié conocimientos con otros artistas ingleses en varios talleres de grabado.
A mis mejores “maestros” no dejo de recordarlos diariamente (aunque ya no los vea) porque de ellos aprendí a “observar” y “escuchar” mis obras, y las ajenas.
En los mercadillos, exposiciones y ferias de arte en los que he participado, he aprendido a valorar el contacto con otras personas y las reuniones en torno al solitario trabajo de la creación plástica…
Y no hace mucho, por sugerencia de unos amigos, me decidí a “dar clases de pintura” que, en realidad, no son clases con fines académicos, no…
El fin es abrir las puertas –dos veces a la semana- de mi estudio, y dejar pasar a los interesados en este espacio sucio en el que crecí, para que cualquier actividad manual y creativa siga siendo bienvenida.