La ausencia, la interrupción y los vacíos son tierra fértil para la invención

Actualmente, Concha Jiménez trabaja en el proyecto instalativo Anna Z., una cápsula del tiempo concebida como una caja fuerte abierta. A través de una ficción construida con objetos personales, documentos y huellas digitales inventadas, el proyecto investiga la relación entre la memoria, la ausencia y la ficción, explorando cómo el arte puede dar vida a aquello que queda interrumpido, fragmentado o absurdamente vivo tras la desaparición de su dueña.